lunes, 1 de marzo de 2021

DESDE LA ERMITA

 

Viendo cada día lo que está sucediendo en el mundo y más concretamente en España a través de los medios de comunicación, con los que conecto a menudo (sin ninguna gana) y procurando hacerlo desde distintos medios y distintas tendencias informativas, solo he llegado a un punto que es de pura angustia y que solo logro superar abandonándome al misterio que es Dios, a su voluntad y rezando, pero no como un resignado que ya no puede hacer nada más, sino consciente de que, recurriendo a Dios ante la adversidad, existe la posibilidad de vencerla.

Servidor, como eremita, desde la plegaria, pido incesantemente que en esta situación actúe Él, que en su misterio, es lo único realmente fiable, estable, todopoderoso.

Como creyente, encuentro en Dios el refugio y fuerza necesaria para poder seguir viviendo, para mi propio consuelo y beneficio de los demás en la oración, en el silencio, en la plegaria tratando de comunicar espiritualmente a Dios una petición : que nos ayude…

Los demás, "esos y esas" que estamos viendo últimamente guerrear en las calles o mofarse de todos en los botellones, fiestas, o escándalos callejeros… jóvenes que no atienden a razones humanas, ni a leyes establecidas, ni a la Iglesia con sus sermones… ni al parlamento… no atienden a nada. Sólo quieren y entienden su ley y ya estamos viendo como la entienden.

Ante estos, vemos que la acción humana civilizada (autoridades) es ineficaz porque esta debe permanecer de brazos cruzados ante lo irracional para evitar males mayores.

Ante esta situación terrible de un año de pandemia, de muertes, de confinamientos y mascarillas....de UCIS, de colapsos en los hospitales, etc... Con todo esto, por si no tuviéramos bastante desgracia, aparecen estas gentes por las calles que, por menos de nada, DESTRUYEN todo lo que pillan, sean cosas o personas: incendian, roban, rompen…

Son jóvenes, pero de dónde provienen con ese grado de salvajismo y barbarie, que clase de sociedad ha creado esto…!!!

¿Sociedad del bien-estar ?… ¿Sobre qué cimientos se intenta construir esta sociedad? ¿sobre el consumir mucho? ¿Cuanto más tengo más quiero?... ¿y si hay que robar se roba?...

¿Pretendemos una vida de derroches sin valores humanos?... Sin familia, madres sin marido?... ¿Niños en guarderías o criados por sus abuelos?... y viejos almacenados en residencias?...

Lógicamente, de este proyecto de sociedad nada bueno puede salir... y lo estamos viendo. El ser humano es lo que es, es un ser que necesita del amor para vivir y una democracia sin valores humanos, sin honestidad, sin honradez, sin responsabilidad… sin espiritualidad, es algo poco humano, algo vacío de lo más esencial.

 

A LOS POLÍTICOS


Creo que es inútil que un pueblo vaya a votar, que se reúnan Uds. los políticos en el parlamento cada día, es inútil para solo oírles vociferar, pelearse, discrepar, acusarse, odiarse… es inútil, cada día me apetece menos saber de Uds... Y cada día nos apetece menos ir a votar. Y esto, si va a más, podría ser un fracaso de consecuencias graves para lo que se llama democracia.

El pueblo de bien, está desengañado y sin esperanza, y más cuando "los que van al parlamento a pelearse, son quienes son: gente con estudios, carreras universitarias, gente de Iglesia incluso...

Así, no se puede continuar porque quizás entre unos y otros: los jóvenes en la calle y los políticos en el parlamento peleándose destruyen más que construyen.

Servidor agradezco infinitamente a Dios cada día, mi visión de la realidad del mundo que es ajena a todo lo que es consumismo innecesario. Dije SÍ a Dios, a la espiritualidad, la plegaria, la oración. Soy uno más, con todos los defectos, pero he trabajado para mantenerme en lo más básico sin ser gravoso a nadie, pero no sólo en beneficio propio, sino por TODOS mis semejantes, ojalá la política sirviera también para el beneficio de todos.

Uds. los políticos son imprescindibles, necesarios, pero por favor ayúdennos no sólo con su trabajo sino desde su sensatez y prudencia en el parlamento.

Estoy como eremita, al corriente de todo y les aseguro que pido a Dios por TODOS. Sin pesimismo, les invito a que no se olviden de Dios que habita dentro de cada uno de nosotros, no todo es materia, existe la espiritualidad, recurran a ella, no la marginen, sin duda es un importante equilibrio.

Mi precario pero amado estado de vida en una ermita de montaña y teniendo como gran fuerza a Dios que vela por todo y por todos, me hace confiar plenamente en que nos va a ayudar, pero tendremos que caer en la cuenta de que: o bien nos entendemos como buenos hermanos o bien nos hundimos como se hundió la torre de Babel… o el Titanic...

 

danielmarti.mocholi@yahoo.es

sábado, 20 de junio de 2020


LA IGLESIA Y LA TV
 
EN ESTOS TIEMPOS DE CORONAVIRUS


Se ha podido constatar que han sido muchas las personas que se han servido de los medios, sobre todo de la TV, para acceder a los programas religiosos en estos tiempos tan críticos para todos.

Indudablemente, muchas personas mayores o no tan mayores hemos encontrado un apoyo espiritual importante por este medio. Un apoyo espiritual necesario en tiempos tan difíciles de enfermedad y de muerte sufridos desde el confinamiento.

A veces oímos quejas de que la gente, el pueblo, no acude a las parroquias… pero no deja de ser cierto que nuestro mundo, el día a día de las personas, ha cambiado muchísimo, todos lo sabemos, y es una realidad innegable: un hogar actual, una familia actual, nada tiene que ver con las familias de hace unos cuantos años, cuando la madre era el ama de casa y el padre iba a trabajar… y los abuelos vivían con sus hijos casados, etc., etc.… El cambio ha sido espectacular...

Actualmente las iglesias, los templos, abren sus puertas un rato cada día para la celebración de la misa y se vuelven a cerrar hasta el día siguiente, y ya no suelen haber mas actos religiosos en las parroquias.

Los medios de comunicación (TV), son los acompañantes siempre fieles tanto de los abuelos, como de los niños, como de todos… y ahí están presentes todo el día "ávidos de presas"..., aprovechándose de estos "vacíos" en el tiempo de las personas para tratar de "pescar en río revuelto". Ofrecen, en muchas ocasiones, lo que a veces llamamos “tele-basura”, un entretenimiento malsano que divulga más mentiras que verdades y trastocando la realidad y costumbres de las personas casi siempre para mal.

LA NECESIDAD DE LO RELIGIOSO HOY

Sin lugar a dudas, se puede observar que desde la parroquia se hacen apostolados: de cara a la inmigración, Cáritas parroquial, enfermos, etc., labores todas ellas muy importantes, básicas. Pero quizás ha caído el CULTO: adoración, alabanza, plegaria… lo que son prácticas religiosas…

Cierto que se han abierto capillas, durante todo el día, para visitas al Santísimo… Pero la realidad es que la parroquia está cerrada… No es una crítica, es así, y esto seguramente no va a cambiar.

Para muchas personas no es fácil acoplarse a esos sesenta minutos aproximados que abre las puertas la parroquia. No siempre es fácil salir de casa a esa hora determinada para asistir a misa.

Por eso quizás, en estos nuevos tiempos, parece cobrar cierto sentido lo que se ha venido en llamar "iglesia doméstica", ayudada y apoyada por la Iglesia.

Nos guste más o nos guste menos, la iglesia no puede cerrar las puertas a esa posibilidad. No podemos quedarnos con los brazos cruzados ante la alarmante descristianización que INNEGABLEMENTE estamos viviendo.

La TV, que sirve para tantas cosas NO buenas… ¿no puede ser útil o válida para hacer el bien?.

La religión "limpia y clara"… La RELIGIÓN sin contaminar con políticas u otros intereses, religión sin contaminar con política, por favor.

El pueblo fiel que no puede desplazarse a la parroquia con frecuencia debiera ser atendido con los nuevos medios: la Eucaristía, el rezo de la liturgia de las horas, el rezo del santo rosario, novenas u otras devociones… Tantas prácticas de la piedad popular que pueden hacer mucho bien a las personas mayores y no tan mayores.

El pueblo lo necesita.

Que las personas puedan tener en sus casas su espacio,su rinconcito de devoción, su Virgen, su santo de devoción… ¿Por qué no?...

Lo que expongo no es volver hacia atrás a devociones antiguas ya caducas, aunque tampoco se debe descartar lo bueno por el mero hecho de ser antiguo.

¿Debe la Iglesia quizás, en su apostolado, adaptarse a este mundo "nuevo", utilizando los medios nuevos que están a nuestro alcance con un apostolado de las prácticas religiosas ON LINE?… pues quizás sí.

Insisto, eso sí, apostolado religioso libre de política (que a veces se hace). Eso NO, porque creo que es lo peor que le puede suceder a la práctica de la religión, y está siendo la ruina de la Iglesia (al menos en España).

Porque hay gente de diversas ideologías que se siente Católicos Cristianos y no se deben discriminar ni rechazar.

A veces he pensado que una de las grandes labores de la Iglesia HOY, actualmente… sería trabajar incansablemente por la unión de los españoles.

Vivimos, insisto, en un mundo nuevo y a la Iglesia no le queda más remedio que adaptarse en la forma de la predicación del Evangelio, a todas estas realidades.

¿Los apóstoles no DECIDIERON también ir a predicar a los gentiles? Pues hoy día también hay gentiles.

PAZ Y BIEN para todos.


danielmarti.mocholi@yahoo.es

sábado, 23 de mayo de 2020


INTERIORIZAR NUESTRAS DEVOCIONES Y 
 
FIESTAS RELIGIOSAS


LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS
 
VALENCIA 2020


Este año, ha sido la primera vez en mi vida, y mi vida ya ha cumplido bastantes años, repito, la primera vez en mi vida que la fiesta de la NOSTRA MARETA, la Mare de Déu dels Desamparats, me ha producido tristeza, mucha tristeza.

El hecho de la presencia del coronavirus en nuestra tierra, al igual que en el mundo entero, ha hecho mella en nuestro vivir cotidiano, mucha mella.

A nosotros los valencianos nos destrozó la fiesta de San José, con las fallas, y ahora nos ha destrozado la fiesta de la Virgen, sin hablar de tantas vidas humanas y tantos enfermos/as… y tantas familias destrozadas.

Sí, pero esto que nos ha "trastornado tanto" y nos ha estropeado la celebración no ha sido por la falta del habitual jolgorio callejero y fiesta… que otros años hemos disfrutado, sino que ha habido otros motivos inesperados que nos han creado inquietud y mas tristeza si cabe encima de las desgracias.

Bien sabíamos que no íbamos a tener jolgorio este año: ni la “nit de albades”, ni “missa de descoberta”, ni el “chocolate i buñols”, ni la “missa d’infants”, ni el traslado, ni nada de nada... Ya lo teníamos asumido. El virus nos lo había fastidiado todo pero, es cierto, como digo, de alguna forma ya lo habíamos INTERIORIZADO, ASUMIDO. Ya nos habíamos hecho el ánimo de vivir la fiesta de la Virgen como en los tiempos de las catacumbas "a puerta cerrada"… y desde el silencio y la meditación y también desde la resignación y, dadas las circunstancias, también en señal de luto por tantas personas muertas en soledad y enterradas casi en la clandestinidad… Algo terrible.

Recientemente habíamos vivido la fiesta del Pare Sant Vicent Ferrer, que vimos por la TV. Pudimos vivir una Eucaristía desde la catedral que fue preciosa, como nunca había vivido un servidor esa misa. Fue a puerta cerrada, pero su poder espiritual traspasó los muros de la catedral y nos llegó a todos por TV, con toda su calidez (y es qué cuando todo calle las piedras hablarán)… Pues así fue.

La homilía del sacerdote dominico, los cantos litúrgicos, la música, el recogimiento… todo sirvió para elevarnos a Dios.

Este hecho, esta realidad de la resignación ante una situación de una pandemia, posiblemente nos hubiera podido llevar, como digo, (con la ayuda del clero y los medios de comunicación) nos hubiera podido llevar a interiorizar más nuestra FE en la Virgen desde nuestras casas con la elegancia de lo sencillo. Qué quizás, creo, nos hace mucha falta INTERIORIZAR: vivir nuestras fiestas religiosas también desde DENTRO, desde los sentimientos.

La música, la charanga, los ruidos, petardos, fiestas… los trajes, las vestimentas, la economía, el turismo, etc., las autoridades en el primer banco etc., que es todo estupendo sí, pero por favor no nos quedemos sólo en esto, porque si algún día nos falla lo material nos quedaremos sin nada que creo es lo que ha pasado ahora. Nos faltaba el "jolgorio", la gente, la fiesta externa, y parecía que ya nos faltaba TODO… ¡Qué pena...!

LAS FIESTAS RELIGIOSAS QUE SE CENTRAN SÓLO EN LO EXTERNO.

Ocurre a veces, a nivel popular, que pasada la fiesta del santo o la santa patrono/a…, etc., con todo el bullicio: la procesión, el sermón, las autoridades, etc..., al final nos preguntamos: pero… ¿nos hemos acordado del santo?,¿dónde está el santo ? Y alguien contesta: ¡Ay!… pues en la iglesia… y no caemos en la cuenta de que eso que está en la Iglesia no es el santo, es su imagen, eso es la imagen del santo, eso que hemos sacado en la procesión es la imagen… no nos hemos acordado de lo esencial del santo: su espiritualidad, su espíritu.

¿Y es esto posible?… Pues lamentablemente sí, suele ocurrir mucho.

Hemos tenido la fiesta pero no hemos profundizado en el verdadero sentido de esta fiesta: la vida del santo, su ejemplo, su mensaje,... el por qué celebramos en el pueblo a este santo, y qué nos dice hoy este santo a cada uno de nosotros y qué debemos asumir en nuestro interior de todo esto. Cierto que pasarlo bien en la fiesta sí, pero sólo eso no, porque la fiesta religiosa no puede quedar reducida sólo a una diversión externa.

Este año con el desgraciado motivo del coronavirus, como ya he dicho, ya nos habíamos hecho el ánimo de vivir la fiesta de la Virgen desde lo mas profundo de nuestro ser… Todos los valencianos, o muchos valencianos, estábamos pues candorosos esperando ver en TV la misa solemne de “Descoberta” y VIVIR desde nuestro interior el espíritu de la fiesta y que se repitiera, a ser posible, el carácter intimista de la solemnidad profunda del día de SANT VICENT en la catedral.

Pero, mira por donde no ha podido ser, y también porque quizás "inocentemente" al final de la misa un tanto inexpresiva, se han abierto las puertas de la basílica y la Virgen ha salido, la han sacado al "BANQUET de la PORTA" y allí se ha formado lógicamente un cierto barullo o revuelo, cantos, música, y muchas cosas mas...Total un poco lamentable todo.

Pero desde mi visión espiritual de este asunto creo que lo peor es que la paloma del Espíritu Santo se asustó y salió volando por la puerta abierta de la basílica, hemos perdido una oportunidad de interiorizar por una vez en la vida, la fiesta de la Virgen. Y digo que se ha ido volando el Espíritu Santo, lo digo metafóricamente ¡claro! y desde mis grandes respetos, porque el lío y contradicción que se ha quedado en prensa y en todas partes pues quizás no es cosa del Espíritu que ya sabemos es PAZ, CARIDAD, AMOR, CONCORDIA, PACIENCIA, etc.


danielmarti.mocholi@yahoo.es

viernes, 13 de marzo de 2020

LAS FIESTAS DE SAN JOSÉ EN VALENCIA
 
AÑO 2020


Hace un año intentaba describir en este mismo blog, la belleza de un acto cargado de espiritualidad, además, precioso y colorista de nuestro pueblo,un acto dedicado a la nostra Mareta la Verge dels Desamparats.

Eran las fiestas de San José, que la nostra Valencia dedica al Sant Josep, l'ofrena (la ofrenda).

L’OFRENA : ¡Cuanto color, cuanta fe, cuanto entusiasmo, cuanta música, cuanta poesía en el mundo de las fallas y en todo el pueblo valenciano!… porque las fallas no son solo todo esto: fiestas y jolgorio, sino que, todo está entrelazado esencialmente con la devoción, la sencilla del pueblo a la Virgen y a San José.

Si las fallas de Valencia fueran solamente materialismo, ruido de petardos y tracas, músicas… seguramente no serían lo que son: una fiesta universal. En Valencia por san José hay más que fallas, hay FE, hay arte y hay un pueblo que admira y vive ambos aspectos, un pueblo que contempla esa arte y esa devoción espiritual, porque el arte y la fe no serían nada si no estuviera el pueblo valenciano que los contempla y admira con placer, el arte es para ser contemplado, vivido, igual que la religión, si no hubiera contemplación (espíritu), la religión sería como un acontecer más en la vida de la personas que estaría sujeto a los vaivenes del mundo, el capital o la política etc., pero más allá de todo esto está la ESENCIA, la FE. Si en torno a las devociones religiosas populares no hubiera más que pura actividad, no habría vida realmente espiritual y religiosa. Es el espíritu el que da vida y sentido a todas las obras. La fiesta de san José para los valencianos es el espíritu, la fe en el santo que arrastra todo lo demás (aunque a veces no nos demos cuenta de esta realidad).

Por eso este año debemos echar mano de nuestra reserva espiritual para ir "capeando el temporal" que se nos ha venido encima. Un temporal terrible que nunca hubiéramos podido pensar.

El año pasado cuando escribí mi post sobre la ofrenda de flores de la Virgen en este blog, nunca me hubiera podido imaginar que este año no habría ofrenda… Jamás me lo hubiera imaginado...

LA PESTE

Inesperadamente nos ha llegado un virus que nos ha sorprendido a todos con nuestras fallas ya en la calle a medio montar. Adiós a la ofrenda, adiós a la música, adiós a la pólvora, adiós a los turistas… ¡Ah!… pero, no amigos, no estamos hundidos del todo, nos queda algo muy importante nos queda nuestra FE… nuestra devoción a san José y a la Virgen de los Desamparados y de ahí tienen que salir las fuerzas y los ánimos para seguir adelante hasta el próximo año que vamos a tener unas fiestas dobles.

Como digo, a los valencianos nos queda ahora algo muy importante: NUESTRA FE Y NUESTRA DEVOCIÓN.

Ahora tenemos que demostrar nuestra auténtica fe y nuestra devoción. Ahora es el tiempo de dar el “callo” de demostrar lo qué somos realmente.

Ya sabemos que algunos de vosotros habéis perdido vuestros negocios, vuestro dinero, el trabajo de todo un año… esto ha sido una ruina. Pero la Virgen, san José siguen estando ahí, ellos nos ayudarán desde dentro y aliviarán en la desgracia.

Cuando se nos muere una persona querida, el dolor es terrible y la pérdida es irreparable, a esa persona ya no la volveremos a ver en este mundo, pero las fallas no han muerto, las volveremos a ver plantadas en Valencia y en todas partes.

Mientras que muchas personas, ahora, podemos estar en peligro de muerte por el virus... ¡sacrifiquemos nuestras fallas!… si sacrificando las fallas podemos evitar más dolor y más muertes de seres queridos pues… sin duda es lo mejor. El año que viene las volveremos a ver: quizás veremos los trozos rotos de este año, no sé… pero dará igual, lo esencial es que las volvamos a ver.

"Tornarem a tindre L’ofrena de flors, i tornarem a resar, i tornarem a dir: GEPERUDETA AJUDAMOS… SANT JOSEP BENEÍT AJUDAMOS "...

Ayuda también a nuestros políticos porque ha sido muy grande "el marrón" que les ha caído encima. Hagamos una piña todos para solucionar, entre todos, este desastre mundial que estamos viviendo.

Ayudad también, Mareta Nostra y Bendito San José a los sanitarios y sanitarias: médicos, enfermeros, auxiliares… etc, todo el personal sanitario, ¡ayúdales! ¡Qué haríamos sin ellos!

En fin, volvemos como siempre, ya veis, a la ORACIÓN y a la PLEGARIA. Cuando el poder y la ciencia no llega, sólo entonces recurrimos a Dios. No obstante nunca es tarde si la dicha es buena. Lo peor sería que nos olvidásemos de Dios como hicieron aquellos nueve leprosos. El Señor nos dice en el Evangelio: ¿No he curado a diez leprosos? Solo uno ha venido a darme las gracias?… ¿Dónde están los otro nueve ?...

Gracias, Dios nuestro por tantas cosas, Gracias siempre. Ahora te pedimos, te suplicamos, que nos ayudes a vencer la enfermedad que nos asola...

Realmente, el hombre es muy poca cosa sin Dios. Creemos que el hombre lo puede todo, y realmente el hombre con su ciencia e inteligencia es un gran poder incuestionable pero nada puede ante un virus imperceptible a la vista que ha surgido de pronto y que ha trastocado el mundo entero y que nos puede matar.

Dios, la fe, la plegaria, es el complemento insustituible para el limitado "ser humano" y más para la IGLESIA. Desde el momento en que se deje de creer y practicar esta realidad: oración, plegaria, adoración… etc., seguiremos continuaremos cayendo en el abismo al que estamos abocados, un abismo donde no se ve la luz porque esa luz es inalcanzable para el ser humano sin Dios, sin la contemplación del gran misterio de Dios.

Uds. dispensen, escribo con la mayor sencillez desde mi pobre experiencia de vida. Tampoco pretendo incomodar a nadie.

Daniel Martí Mocholí. Eremita diocesano. Valencia.


danielmarti.mocholi@yahoo.es


viernes, 17 de enero de 2020


ERMITAÑOS - ERMITAÑAS

EN LA IGLESIA DEL SIGLO XXI

CARISMA


Comprendo que puede parecer una frivolidad u osadía hablar de esta vocación religiosa en unos tiempos como los actuales en que las vocaciones y todo lo religioso está, no se puede negar, en franca decadencia… y menospreciado, al menos aquí en Europa.

Incluso, para parte del clero o gente de iglesia...., que puede darles “hasta risa” hablar de esta realidad que es la vocación eremítica en este tiempo.

No obstante esta situación de “crisis grave” para la vida consagrada y de infravaloración manifiesta para las vocaciones religiosas, no obstante... en este tiempo confuso: existen los ermitaños/as,vocación peculiar sin ninguna duda.

Me atrevo a escribir sobre este tema desde mi experiencia personal de toda una vida en esta forma de consagración. Y es desde la experiencia que quisiera reflejar con toda sencillez (porque no lo sé hacer de otra forma) mis vivencias para el conocimiento de personas interesadas o simplemente otras personas que sientan simple curiosidad.

Mis dispensas si no logro ofrecer simplemente eso, una mera información sin ningún otro tipo de interés.


¿QUÉ ES UN ERMITAÑO HOY ?

El eremitismo es una forma de consagración religiosa que se vive con un cierto carácter personal; se puede vivir en solitario pero también en pequeños grupos, incluso mixtos.

En solitario sería la forma más genuina y pura, pero dados los tiempos"malos" actuales a nivel religioso, quizás es más conveniente un cierto grado de compañía o cercanía de otras personas con similares inquietudes incluso con la forma primitiva de "grupo mixto" como ya he dicho, que es compartir lugar con eremitas de ambos sexos que comparten una misma zona o un mismo edificio amplio con espacio para ambos.

En la situación actual de la iglesia, para una persona SOLA, con una vocación eremítica puramente contemplativa puede llegar a ser contraproducente porque su soledad se puede convertir fácilmente en marginalidad. Una persona “marginada” siempre es el objetivo de situaciones desafortunadas y negativas.


EN OBEDIENCIA A LA IGLESIA.

El ermitaño diocesano no es una figura independiente de la Iglesia oficial. Dependemos los ermitaños diocesanos jurídicamente de la Iglesia que nos acepta por medio del canon 603 del Derecho Canónico y estamos bajo la jurisdicción del Obispo correspondiente.

Hacemos los tres votos clásicos de la vida consagrada.

Podemos vivir solos sí, pero no hay, no puede haber, individualismo negativo excluyente en nuestra vocación que quiere SUMAR NO RESTAR a la labor evangelizadora de la Iglesia...


ES UNA FORMA MÁS, DE CONSAGRACIÓN RELIGIOSA.

Es una forma de consagración a Dios ancestral, o sea, anclada en los mismos orígenes del cristianismo. Los eremitas o también llamados anacoretas, siempre han estado presentes en la Iglesia; jamás se disolvieron del todo, ni desaparecieron en toda la larga historia del cristianismo. Estuvieron y están en la iglesia actual 2000 años después de su aparición.

¡¡Son “una vocación rara"!!… Pues sí, lo puede parecer, pero son LEGALES.

¿Somos los eremitas como los “parientes pobres del pueblo” casi olvidados y un poco incómodos para la iglesia? Pues sí, quizás así es… pero no olvidemos que han sido las raíces de la actual vida monacal, mendicante y cenobítica… Muchos de los grandes y famosos monasterios actuales en todo el mundo, tuvieron sus orígenes en una pequeña ermita habitada por un ermitaño (se podían citar muchos lugares así). Incluso la Catedral de Santiago de Compostela, meta de tantos peregrinos de todo el mundo.

Seremos más conocidos o menos conocidos, más apreciados o menos, pero aquí está esta realidad eclesial en el siglo XXI…

Nuestro tiempo no está como para ir “presumiendo” de ser ermitaño/ña... porque te pueden tomar por loco o chiflado. Si dices en cualquier lugar, que eres ermitaño, se te pueden reír y cerrar muchas puertas, con mucha discreción, pero se te cerrarán, incluso las puertas de casas religiosas, parroquiales, obispados… porque piensan qué estás fuera de órbita.


¿LOS ERMITAÑOS ACTUALES DÓNDE ESTÁN O DÓNDE VIVEN?...

Pues… los ermitaños actuales solemos vivir donde podemos, esa es la verdad, siendo este uno de sus principales problemas. En ocasiones nos resulta difícil encontrar un lugar apropiado. Como digo, este es uno de los problemas importantes al que tiene que enfrentarse un ermitaño actual. Puede vivir en una ermita en la montaña, puede ser algún santuario vacío o desatendido, puede ser un convento cerrado, etc., cualquiera de estos sitios o similares lo podemos aprovechar y puede ser nuestro lugar para vivir. Servidor, siempre he vivido en sitios así. Y soy consciente que he prestado un buen servicio, aunque humilde. En el lugar donde he estado: lo he cuidado las 24 horas del día, he hecho el trabajo de mantenimiento en algunos lugares que estaban en abandono, he recuperado jardines, huertas, pintado paredes, arreglado fontanerías y luces, he reconstruido derrumbes, etc.,… ¡¡ tantas cosas !! que sólo Dios lo sabe... y lo más importante he ORADO por mis semejantes, sobre todo los más necesitados, también he alabado y adorado a Dios.

Pero los hombres y mujeres a veces no ven esta labor callada del monje ermitaño.

En todos los casos (esto me ha ocurrido) después de dejarte "la piel" y también tus ahorros, trabajando para recuperar un lugar o una ermita que estaba en abandono total... ha venido el dueño/a y les ha gustado y te ha hecho "la vida imposible" para que te fueras quedando todas la mejoras para el disfrute de ellos, los dueños/as que suelen ser parroquias, frailes o monjas o semejantes...

No obstante estos abusos, el ermitaño a veces prefiere estos lugares en semi-abandono o abandonados como los monasterios porque sabe que ese lugar, ha sido morada por muchos siglos de almas consagradas, dedicadas al servicio del Evangelio y al servicio de Dios, y se suele decir que "donde hubo siempre queda", efectivamente, queda en él, como un halo, un aura, un poso, de espiritualidad, una energía positiva y de gracia, de la cual el ermitaño, consciente de esto, quiere beneficiarse.

Los ermitaños no tenemos estructuras en nuestra vida, eso es cierto. No pertenecemos a ninguna orden o congregación religiosa, y no tenemos las estructuras propias de las comunidades de los monasterios o conventos: nos sobran los horarios, nos sobran los toques de campana, incluso a veces nos sobran los relojes… de este mundo…

Siguiendo el proceso canónico, hacemos la profesión perpetua en manos del obispo del lugar (llegar a la profesión puede tardar unos cinco años). Después nos guiamos por nuestro estatuto personal que el mismo ermitaño se confecciona con unas directrices mínimas y que es aprobado por el obispo. Estos  estatutos serán nuestra regla de vida.

Solemos ir por la vida ligeros de equipaje y nos acoplamos, como he dicho, a cualquier lugar con tal que sea digno y solitario en la medida de lo posible y seamos bien recibidos, que no siempre sucede… Una vez fui a una ermita a vivir, con los permisos debidos legales de la parroquia, y una tarde vinieron unas mujeres del pueblo muy enfadadas aporreando la puerta con gritos, a decirme que me fuera, que me marchara, que allí no querían ermitaños...!! Les dije: señoras no soy un okupa he venido a cuidar la ermita… pero no atendían razones siguieron gritando… (después, con el tiempo, todo se aclaró y me quisieron casi como a un hijo).


CARISMA.

Un carisma religioso es un DON espiritual de Dios a una persona determinada y hay que cuidar siempre esa herencia preciosa que se nos ha legado. Los carismas suelen ser distintos.

Como dice Sta. Teresa de Jesús, “Dios no se muda", Dios no cambia: o sea, el carisma recibido es para siempre, marca a una persona para siempre y ese Don no lo podemos manipular, sería un “pecado”, una deslealtad ante el Señor que sabe el porqué de todas las cosas y el porqué te ha dado a ti ese carisma esa vocación determinada.


TENGAMOS EN CUENTA EL ESPÍRITU DE ESTA VOCACIÓN.

Los ermitaños de los desiertos, en el principio, vivían en cuevas o chozas por Palestina, Siria, Egipto… Se escondían en los agujeros de las peñas donde nadie les pudiera encontrar ni ver. Siempre iban por las sendas más tortuosas, pedregosas y cuanto más estrecho era el camino y más austeras sus vidas más cerca creían estaban de Dios (ciertamente, el Evangelio nos dice: "escoged la senda estrecha… porque anchas son las sendas que llevan a la perdición"…, y eso lo solían cumplir ellos al pie de la letra).

Muchas de estas personas eremitas o ermitaños o anacoretas, es lo mismo, eran de origen Judío y tenían muy presente que Dios se manifestó a Moisés en una zarza ardiendo en un lugar del desierto. El monte Horeb. También en el monte Sinaí Dios se le manifestó en lo más escondido y remoto del Desierto. Jesús se retiraba con mucha frecuencia a orar al Desierto. Juan el Bautista se escondía siempre en cuevas, en lo más frondoso de los bosques e inaccesible de los desiertos, comía saltamontes y miel silvestre y vestía una piel de camello ceñida a la cintura y seguramente tenía una cabellera larga sin cortar por su condición de Nazir. O sea, un personaje bastante raro para la Judea de la época gobernada por Roma. Todo esto dio un carácter determinante a esta forma de vida del desierto o eremítica, que dura hasta nuestros días: la austeridad, la pobreza, la plegaria…

Más tarde, en la época cristiana, fue cuando fueron apareciendo los monjes ermitaños más famosos: Santos Padres y Madres del Desierto como Pablo de Tebas, Antonio Abad, Simón, Hilarión, Onofre, Basilio y otros muchos. Lógicamente estas personas siguieron en la misma línea.

Más tarde, con un eremitismo más mitigado y ya en vida de comunidad, aparecieron: San Bruno, San Romualdo, San Francisco de Paula… etc., la lista sería larga…

Hubo también muchas mujeres eremitas en los desiertos como Sta. Sinclética, Eufrasia…
Más tarde nos consta, aquí en Valencia, la presencia de Inés de Montcada, ermitaña, que vivió en los montes de Serra,en las cercanías de la cartuja de Porta-Coeli. Y otros muchos que debió de haber y que ignoro si constarán en el libro de la historia de la diócesis (he leido algo referente a unos ermitaños que vivieron en lo que fue después el monasterio jerónimo de la Murta, de Alcira)… o los jerónimos de Jávea, etc. fueron lugares habitados en principio por ermitaños.

Con estas fuentes, estos orígenes, parece lógico que esta atracción por el austero desierto permanezca en la Iglesia hoy como algo importante para los ermitaños actuales.

Es una vocación especial, para muy pocas personas… ¡claro!…

En nuestros días lógicamente los pocos vocacionados que existimos no vamos a poder imitar a nuestros santos Padres del Desierto al pie de letra pero sí, en la medida de lo posible, tratamos de mantener el espíritu.

Algo muy importante en la vida de cualquier persona es dar respuesta cumplida y vivir una vocación determinada que se puede sentir quizás desde muy temprana edad. Son vocaciones de muy distinto cariz entre las que se encuentran las vocaciones religiosas, que tenemos quizás desde pequeños, desde niños.

Todos podemos comprender lo frustrante que puede ser para una persona no poder hacer realidad la vocación que se tiene para un trabajo determinado o unos estudios determinados, etc. Pues lo mismo puede suceder con la vocación religiosa. La vocación religiosa es un regalo de Dios un don y hay que hacer lo posible por vivirla y llevarla a cabo incluso cuando los demás no te comprendan, o tengas que ir contra-corriente porque, por extraña que parezca una vocación, en ella te va la felicidad.

La vocación religiosa, hoy tan en precario, la concibo personalmente como algo muy extraordinario, y más en nuestros días. No parece muy lógico tampoco que en la actualidad haya muchos monasterios de monjes o monjas y todos muy llenos de vocaciones. O que haya muchos ermitaños en los desiertos... pues ojalá fuera así… pero creo que quizás son tiempos de mas autenticidad y menos cantidad, tiempos de purificación, porque ha habido mucha gente “eclesiástica”en la iglesia quizás sin vocación… y eso puede ser, como comentábamos, muy penoso y perjudicial ¡claro!… quizás sea el tiempo de un replanteamiento, pero nunca de la desaparición de la vida consagrada, sin ninguna duda. Una Iglesia Católica sin vida consagrada no se podría concebir porque la vida consagrada aparece ya en los principios del cristianismo con las Vírgenes Consagradas y los Eremitas.

Una vida consagrada desvirtuada, tibia, desnortada, todavía se puede concebir menos, para eso quizás mejor que desaparezca.

En nuestros días, una vida tan original como la de un ermitaño o ermitaña diocesano, con una soledad sin mitigaciones, sin paliativos, y con carencias de tipo material tan evidentes, resulta sin duda chocante,difícil de entender para la sociedad actual. No es fácil que la gente la comprenda pero, queridos hermanos y hermanas así es, y así es todo el Evangelio, audaz y contracorriente hasta el extremo.

Si nos fijamos en lo que fue la vida de Jesús que nació en un establo en las afueras de Belén, que vivió no más de 33 años, y que su muerte fue tan horrible!… la peor en aquellos tiempos de la Roma cruel: clavado en una cruz que había arrastrado él mismo por las calles de Jerusalén hasta el monte Gólgota o Calvario… pues con esto ¿que conclusión debemos sacar sus seguidores… religiosos-religiosas actuales? Pues como hacían los ermitaños de entonces no puede ser otra conclusión, y es que se tenga como referente la senda estrecha… seguida por Jesús y preconizada en los Evangelios, otra cosa no resulta lógica.
Cuando el Señor nos dice: no he venido a llamar a los justos sino a los pecadores…

"No son los sanos los que necesitan al médico sino los enfermos"…

Los pecadores, los publicanos, leprosos, pobres samaritanos, paganos y mujeres prostitutas, etc.,… a estos he venido a buscar…

¡Claro! Esto fue toda una odisea y una audacia. ¡Cómo iba a entender el judaísmo de entonces todas estas declaraciones que iban en contra de sus doctrinas!.

Así, él mismo, fue tratado como un malhechor. Un loco temerario.

Se le acusó de todo, comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores, marginados de toda índole.

Pero Él, no se escondió, no huyó de toda esta plebe que eran la vergüenza de todos. No los ignoró ni les dio la espalda… sino que dijo: estos son mis predilectos: Pablo de Tarso, un perseguidor de cristianos, Pedro, un cobarde que le negó… María de Magdala, una pecadora... etc.,…

Valiente y audaz, la opción de Jesús por los marginados que yacían tirados al borde de los caminos de la vida.

Toda esta doctrina de Jesús, aunque tiene 2000 años, no se puede olvidar en la iglesia de hoy, sigue siendo muy actual, debe ser lo más importante: LA CARIDAD, este es el espíritu indiscutible del cristianismo, entonces y ahora, y esto es lo que no puede cambiar. Pero quizás esta caridad no debe quedar reducida a las Hermanitas de la Caridad u otras congregaciones especializadas, necesita ser practicada POR TODOS: clero, obispos, cardenales, gente encumbrada… etc., y apoyada por una ascesis.

Los trabajadores de la MIES necesitan también del DESIERTO donde hacerse fuertes en el espíritu. El Desierto está ahí, Jesús iba al Desierto a orar, los apóstoles, Juan el Bautista nunca dejaron de frecuentar el Desierto. Iban a encontrarse con el Dios de Abraham, Isaac, Jacob y Moises… para luego poder reunirse con el pueblo y ofrecerles la paz y el sosiego espiritual que el pueblo necesitaba. Y nadie puede dar lo que no tiene.

¿Por qué el Desierto puede ser actual y necesario para la Iglesia de hoy?... pues sencillamente porque el espíritu es imprescindible para evangelizar eficientemente, aunque parezca una desfachatez nuestros tiempos,nuestro mundo está necesitado de Dios. El mundo necesita redescubrir la vida espiritual, el alma del ser humano y de las cosas.

Y esta labor corresponde a la Iglesia y sus VIÑADORES: sus sacerdotes, sus religiosos/as especialmente, y a los laicos también por lógica.

El mundo de lo material con sus secuaces está ganando la batalla, nos están arrancando a DIOS de nuestras vidas, mezclando "los poderes de la política y el dinero" con la Iglesia de Jesucristo.

La vida placentera del consumismo ¿ha contaminando también a los eclesiasticos/as? ¿Está quedando todo lo espiritual en mera palabrería vacía sin espíritu?...

Pues quizás sí. El hedonismo puede cegar nuestros carismas sin darnos cuenta de ello. Y todo esto es porque ha desaparecido "el Desierto", la oración, la meditación, la reflexión en la vida de la Iglesia, la senda estrecha. Y pronto ya no habrá retorno.

Lamentablemente el materialismo está ganando la batalla, y que conste que lo que digo no es añoranza de unos tiempos (tridentinos) y unas formas que ya pasaron y nostálgicamente queremos recuperar. NO… no es eso. Se trata de no perder algo esencial, la espiritualidad Cristiana y los Carismas de la Iglesia que eso, insisto, no cambia, lo dice la santa de Ávila (Dios no se muda). Consagrados y consagradas (frailes y monjas, monjes, clero secular...) lo nuestro es esencialmente la espiritualidad cristiana que no varía y es la que es entonces y ahora y es la que mantiene el resto del edificio que somos cada uno de nosotros... No estoy defendiendo "la tradición" de la iglesia en sus formas y maneras. Estoy defendiendo la CARIDAD básica, la senda estrecha, el desierto imprescindible y básico también para la guarda de la espiritualidad.

Cuando alguien llama a nuestra puerta y no le abrimos, cuando vuelve a llamar y no le abrimos, cuando permanecemos cerrados ante el sencillo, el pobre, el desvalido… estamos negando a Cristo. Después, por mucho que prediques, serás un ser vacío ridículo, penoso.

La vida eremítica providencialmente ha reaparecido.. ¿nos viene a recordar esta realidad ?…

Los eremitas somos los últimos, quizás los más "sencillos", insignificantes miserables e indignos quizás, pero no nos fijemos en el personaje, en el ermitaño de nuestros tiempos, pensemos en por qué están los eremitas hombres y mujeres hoy aquí. Creo que no es casual.

El Señor escogió en su tiempo, no lo olvidemos, a los últimos: la gente sencilla incluso impresentables, pecadores, lo más bajo de aquella sociedad para dar a conocer su voluntad y su mensaje.

Amigo, Hermano/a… te invito a que no dejes de dar testimonio de Jesús… aunque quizás te pueden decir: estás loco, o tú testimonio no sirve porque eres un "pecador", o no tienes doctorados ni licenciaturas, no sabes hablar…

Aunque te sientas "sencillo", pecador y pobre socialmente, no dejes de contar y proclamar las MISERICORDIAS de DIOS. Que tus fallos, tus desvaríos no te paren, para Dios nunca serás un indigno… Él no mira las apariencias, mirará tu corazón. Y tengamos en cuenta una gran realidad: lo único que puede llenar nuestros vacíos es Dios lo demás, TODO, pasa todo se acaba.

Nunca pienses que Dios es una historia de fachas, de viejas o de ignorantes, o de altaneros prepotentes que se creen en posesión de la verdad. Dios es una realidad en ti, es una ayuda, un amigo que nunca te va a fallar en tus días difíciles, porque Dios está dentro de ti, sí, en tu corazón y es AMOR… amor puro.

Quizás esto lo habrás oído infinidad de veces, pues bien, te lo repito: con Dios vivirás más feliz. Afrontarás mejor los problemas de la vida.


Daniel Martí Mocholí, eremita diocesano. Valencia.

E-mail : danielmarti.mocholi@yahoo.es

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